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Gastaminza
2022/ 2023
Coleccionaba mariposas.

Me absorbe como lo haría un sueño, escenas escuetas que capturan la gravedad del tiempo expectante. Una estancia dormida, oscura, un jardín que florece en el salón, una mujer alta, desgarbada incluso, lleva el pelo sedoso y demasiado largo. Sus manos blancas, su piel transparente. El cuerpo se desdobla, se pliegan las cortinas de terciopelo. Es una criatura, un espacio vacío disfrazado de ser humano.
No puedo dormir.
Mira como la luz tenue ilumina unas manos donde se posan invertebrados alados, mira el brillo del plumaje de las aves y criaturas petrificadas, respira el aire de un paisaje frío de colores rosados y de horizonte tambaleante, recórrelo sin ser visto. Mira bien antes de despertar, la puerta del armario no cierra del todo, las cortinas están abiertas y detrás, oscuridad. Se dibuja una línea invisible que nos une. No dejes de mirar, la luz destella en uno de los espejos y se fragmenta, es posible experimentar un período de ceguera al estar muy cerca, todo se cubre de mariposas nocturnas que como copos de nieve forman una nevada silenciosa. Mira con atención, pájaros batiendo las alas, árboles de troncos retorcidos florecen y helechos cubriendo el suelo. Olor a tierra húmeda.
Hoy me pregunté por qué coleccionaba mariposas. Silencio. Todo se sentía irreal, como si aquello fuese una obra de teatro. Arriésgate a entrar, no hay cerrojo.
























Coleccionaba mariposas.
Lucía Gastaminza
Nunca se percibe dos veces el mismo paisaje
Michael Jakob
Todo jardín es un mundo infinito sujeto a un estado de metamorfosis incesante. Por su imposibilidad de abarcar todo con la mirada, la imagen fotográfica no puede reproducirlo en su totalidad. Lo interpreta, fragmenta y reinventa, dando lugar a ‘escenas de jardín’ en cuyo interior, tiempo y espacio, adquieren una dimensión inusual. Su representación es un umbral entre lo visible y lo invisible. Las paredes de estancias inhabitables se disuelven y se funden con jardines fingidos donde la naturaleza salvaje ha desdibujado sus límites y lo ha invadido.
En el proyecto Coleccionaba mariposas lo real se confunde con lo teatral; evocando distintos autores surrealistas del cine experimental como Maya Deren, Alain Resnais, Ingman Bergman, así como la imaginería de Remedios Varo y los jardines representados en los frescos de las villas romanas, incidiendo todos ellos en su carácter ambiguo.
El cuerpo del trabajo se compone de fotografías propias, encontradas, ensamblajes, micro-secuencias y textos escritos en colaboración con otras artistas. Los elementos se reordenan en estructuras abiertas e incompletas que proponen nuevas formas narrativas en las cuales el relato siempre es una reconstrucción ilusoria. Coleccionaba mariposas es una ficción rota de espacios indefinidos; un jardín hecho de mil fragmentos que explora la belleza de lo incoherente.
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