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2018/2019
Encuéntrame en las montañas.
 

*

 

Hace más de dos años que te escribo.

 

Mi existencia se retuerce, se disuelve, se pierde en la espesura de la naturaleza, en paisajes imponentes que gritan silenciosamente como lo hace ese nudo dentro de mí que siento al recordarte.

Me preguntaste aquel día si hay algo más, pues seguramente sí lo hay, respondí.

Probablemente te estés preguntando qué ha sido de mí estos años. Habité geografías nuevas, horizontes desconocidos de clima adverso definidos por las montañas y el bosque. Me he sentido ajena, ausente y distante. Mis huellas marcaban la nieve y el vapor de la respiración quedaba suspendido en el gélido aire, entonces comprendía que allí estabas.

Recorrí muchos kilómetros para vivir inviernos oscuros de días breves donde la nieve cae lentamente danzando en el aire. Para sumergirme en atmósferas teñidas de azul que recuerdan a un sueño sin final. Para entender otros ritmos de vida, valorar la pausa, el silencio. Para sentir el aire helado en la cara, lágrimas que recorren las mejillas, ojos entumecidos y manos frías.

Debo decirte que me busco, siempre ha sido así, todavía no me siento parte de ningún lugar en particular, y buscándome es cuando comienzo a conocerme, saber todo de mí y aún no tanto. Si me pidieras escribir mis memorias no podría hacerlo a través de estas palabras, mi abecedario es visual. El acto fotográfico mi idioma y testigo: reconstruyo mis recuerdos antes de que se diluyan bajo el olvido.

 

Cada momento en el que el cielo se descubre sobre las espesas nubes y lo atraviesa un rayo de sol tibio y tímido, cierro los ojos y tengo una breve conversación con vos.

 

Te dije hasta pronto y me alejé esa tarde sin saber que en realidad esa era nuestra despedida.

 

Adiós, abuela.

La mayor parte de la relación con mis abuelos se construyó a través de historias que recuerdan sus experiencias y recuerdos. En parte esas historias dieron forma a mi propia identidad.

Habitaba en el fin del mundo, Ushuaia, cuando me dieron la noticia alguien muy cercano a mí había fallecido. El proyecto "Encuéntrame en las montañas" es la carta que nunca envié. Es una despedida, la forma más adecuada que encontré de comprender el vacío que quedó en mí al fallecer mi abuela.

Estando lejos te pensaba siempre. Pretendo que sean aquellas historias que viví lejos de casa y me hubiese gustado contarle a mi regreso. Utilizo la fotografía como el dispositivo para materializar aquellas visiones aparecidas al cerrar los ojos en el acto de recordar.
El aislamiento y la fragmentación de mis memorias re-construidas en este relato enigmático e interrogantes sin respuesta estructuran este proyecto.

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 © 2023 Creado por Lucía Gastaminza con Wix.com

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